Como cada año, la localidad Ribera del Fresno ha celebrado una de las festividades más tradicionales y longevas de su historia, los Compadres.

Esta celebración tiene como principal objetivo crear un Compadre, un muñeco de paja o hierba, vestido con ropas y con una característica destacada, un miembro sexual muy marcado y explícito, que resalte y sea visto fuera de la ropa.

Es una celebración tradicional profundamente arraigada en la comunidad, que tiene lugar dos jueves antes del Miércoles de Ceniza. Su origen se remonta a festividades paganas de raíz celta, en las que se recibía la primavera y se festejaba la renovación de la tierra después del invierno. El motivo de tal característica es la manifestación y la exaltación de la fertilidad.

Esta tradición sigue vigente en la actualidad, y tal día como hoy, amigos y familias se juntan para pasar un día en el campo degustando comidas típicas de la tierra, como embutidos, tortilla de patata y gazpacho, y juntos conforman el compadre.

Al final del día, con la caída del sol, cada grupo lleva a su compadre a la hoguera ubicada en el centro del pueblo, este año junto al paseo del Cristo, para lanzar el compadre al fuego. De esta forma, el pueblo se reúne para quemar cada muñeco entre gritos de alegría, celebrando la vida y la fertilidad.