El 27 de diciembre de 1903, el Ayuntamiento de Villafranca aprobaba finalmente una partida presupuestaria de 500 pesetas para la publicación de Apuntes para la Historia de Villafranca de los Barros, cuya propiedad había cedido su autor, José Cascales Muñoz, ya en 1901.

Este libro constituye todo un hito en el estudio de nuestro pasado y, pese a los años transcurridos, sigue siendo una obra de referencia y una fuente de inagotable interés, para los vecinos de Villafranca.  No sólo por la información que ofrece de piezas arqueológicas hoy en paradero desconocido, o por la descripción de yacimientos destruidos o en vías de desaparecer. Sino también por su influencia en trabajos posteriores o por la pervivencia de alguna de sus interpretaciones, actualmente superadas, dentro del imaginario popular.

Como Pieza del Mes se expone en el MUVI  uno de los ejemplares originales del libro, publicado en Madrid en 1904, junto a una carta manuscrita del propio Cascales Muñoz.

José Cascales Muñoz fue un historiador, escritor, periodista y sociólogo de la Generación del 98, que nació en Villafranca el 28 de febrero de 1865 y murió en Madrid el 12 de abril del año 1.933.

Desarrolló su faceta periodística tanto en su tierra natal —fue elegido sucesor de Vicente Barrantes como cronista oficial de Extremadura en 1902— como en medios nacionales: El Globo, La Ilustración Española y Americana, laRevista de la Unión Ibero- Americana, La Correspondencia de España, El Imparcial, La España Moderna 

[…] También colaboró en la elaboración de la enciclopedia Espasa.

Fue académico correspondiente de las reales academias de Historia y de Bellas Artes de San Fernando, y miembro de numerosas sociedades, como la Hispanic Society of America o la Société de Correspondance Hispanique de Burdeos.

Su obra es extensa y variada: alterna el ensayo con las biografías, la historia, la arqueología, la poesía y los cuentos con multitud de artículos periodísticos.

Sus estudios biográficos sobre Zurbarán y Espronceda continúan siendo una apreciable fuente de información.

Dedicó también parte de su obra a temas extremeños. Como bibliógrafo, obtuvo el Premio de la Biblioteca Nacional en 1926 por su obra La literatura castellana en Sevilla durante los siglos XV y XVI, que quedó inédita. Antes, en 1895, había presentado otro trabajo a concurso, Las ciencias y las letras en Sevilla al finalizar el siglo XIX, estudio que, pese a ser criticado por el tribunal, le sirvió para publicar, en modo más extenso y un año después, la obra Sevilla intelectual. Sus escritores y artistas contemporáneos.