Al hilo de la Campaña Institucional, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz hace un llamamiento al compromiso y la solidaridad.

Desde que estalló la crisis sanitaria provocada por la pandemia del COVID-19, Cáritas Diocesana de MéridaBadajoz, así como sus Cáritas Parroquiales, siguen trabajando para acompañar y atender a los más desfavorecidos. Tras más de un año, donde la vida de muchas personas y familias se ha visto gravemente empobrecida, observamos un escenario aún peor con un mercado laboral mermado y un más que difícil acceso a la vivienda tras el impacto de la pandemia.

Esta situación es especialmente más grave para quienes ya se encontraban por debajo de los umbrales de pobreza en nuestra comunidad. Pero, gracias al trabajo de voluntarios, y a la solidaridad de muchas personas, entidades, empresas y colaboradores, hemos podido dar respuesta a las necesidades más básicas de aquellos que peor lo han pasado y lo están pasando.

En nota de prensa afirma Cáritas que durante esta pandemia nos hemos dado cuenta de que la unión y el compromiso de todos nos hace crear un entramado de recursos que mejora la vida de muchas personas. Es por eso que pedimos a la toda sociedad que tienda su mano y se enrede, que sea partícipe de la mejora de la calidad de vida de las personas y familias de nuestro entorno ya que han visto como su situación se ha visto agravada. Hacemos este llamamiento buscando personas comprometidas, personas que den su mano a los más vulnerables y nos permitan continuar estando allí donde más nos necesitan, afirman.

La misma termina diciendo que  “ante todo esto, desde Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz buscamos aumentar el número de socios para fortalecer nuestro compromiso en la lucha contra la desigualdad y la pobreza para que nadie se quede atrás”.

Comparte en tus redes sociales: