Además, se trabajará para sensibilizar, motivar e informar a las familias sobre las dificultades y los retos educativos que presentan los menores a consecuencia de las conductas adictivas.

Durante el pasado 7 de abril, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz ha presentado el Programa Ambulatorio para Menores con Conductas Adictivas y sus Familias (PAMICAF). En dicho encuentro participaron casi 40 técnicos de diferentes recursos públicos y de entidades privadas que trabajan con menores infractores en la provincia de Badajoz.

PAMICAF es el resultado de una relación colaborativa entre el Servicio de Adolescencia y Familias y la Secretaría Técnica de Drogodependencias de la Junta de Extremadura, la Fiscalía de Menores, el Servicio Extremeño de Salud y Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz; un trabajo en red clave para la atención a menores.

El programa se dirige a menores infractores que presentan conductas adictivas o de riesgo, así como a sus familias. Se trata de una intervención psicoeducativa-terapéutica que pone el foco en los recursos personales y sociales de la/el joven y su familia. De este
modo, se trabaja para favorecer los procesos de inclusión de estos menores y llegar a una concienciación de la problemática de las conductas adictivas buscando unos hábitos de vida saludables.
La intervención en conductas adictivas implica un abordaje integral de las diferentes áreas de la vida del/de la menor (social, familiar, ocio y tiempo libre y formativoeducativo-laboral).

Recorrido del programa
Desde los años 90, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz lleva trabajando en este ámbito con el programa Proyecto Vida, con el que se pretendió, ante la dramática realidad de la drogadicción en Badajoz, ayudar a vivir a muchas de las personas que acudían a Cáritas con la dignidad de seres humanos que les son propias.

A medida que la realidad iba cambiando, el programa fue readaptándose hasta que en el 2011 nació el programa PAMICA, con el que se ofrecían alternativas educativas para menores infractores con conductas adictivas que han cometido su primera falta, con el objetivo a prevenir una posible escalada de la problemática delictiva, así como de las consecuencias.
Ahora, con el PAMICAF se potencia la intervención familiar bajo una mediación educativo-terapéutica con menores infractores con problemas de conductas adictivas, con o sin sustancias, o con conductas relacionadas.

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