• Durante 2018 el 82% de los fallecidos en carreteras lo fueron en vías convencionales.

 Los datos de siniestralidad en las carreteras extremeñas durante 2018 han experimentado una disminución significativa en todos sus parámetros; tanto en el número de accidentes con víctimas, como en el número de fallecidos y heridos.

En 2018 las carreteras extremeñas registraron un total de 1.418 accidentes con víctimas; lo que supone 73 menos que en 2017; es decir, un 4,90% menos. La mayor parte de estos accidentes, 744, se produjeron en vías urbanas. El resto, 674 fueron accidentes en carreteras. Pero en estos accidentes en las carreteras hay un matiz importante. El 86% de estos accidentes se han producido en las vías convencionales, mientras que sólo el 14% se produjeron en autovías.

Esta proporción es muy similar si analizamos el número de fallecidos en nuestras carreteras. En 2018 hubo 40 víctimas mortales en las vías extremeñas, 16 menos que 2017, un 28,75% menos. De estos 40 fallecidos, 6 de ellos se produjeron en zonas urbanas y 34 en carreteras; de los que 6 lo fueron por accidentes en autovías y 28 en carreteras convencionales. Es decir, el 70% del total de víctimas mortales por accidente de tráfico en Extremadura y el 82% de los producidos en carreteras lo fueron por accidentes producidos en carreteras convencionales.

Es evidente, por tanto, la importancia de actuar sobre la conducción en carreteras convencionales. Con este objetivo fundamental la DGT ha comenzado a poner en marcha una serie de medidas. Entre ellas hay modificaciones en las sanciones por el uso del móvil o el no uso de los cinturones de seguridad y sistemas de retención; el incremento de agentes de la Guardia Civil de Tráfico y de radares, modificaciones en los procesos de obtención del permiso de circulación y de recuperación de puntos perdidos; o la puesta en marcha de campañas de concienciación contundentes. También está previsto regular la limitación de la velocidad en las vías urbanas de un solo sentido a 30 Kms/hora, y hoy entra en vigor una de las medidas más importantes, como es la reducción de la velocidad máxima en las carreteras convencionales de 100 a 90 Kms/hora, independientemente de sus características. Es decir, hasta ahora estaba permitida la circulación a 100 kms/hora en aquellas carreteras convencionales que disponían de un arcén practicable de un metro y medio. A partir de ahora, la limitación en todas las carreteras convencionales, es decir, las de doble sentido, será de 90/Kms./hora.

 

Cambio de señales

Esta medida, aprobada por el Gobierno mediante un decreto el pasado mes de diciembre entra en vigor mañana a las 00,00 horas, después del plazo contemplado en la norma para que las administraciones responsables de las carreteras modificaran la señalización.

Todas las administraciones titulares de carreteras en la región han cumplido con la norma y hoy podemos señalar que se han sustituido 405 señales que afectan a 675 kilómetros en las redes de carreteras tanto del Estado como de la Junta de Extremadura.

El Estado tiene en Extremadura una red de carreteras con un total de 1.602 kilómetros. La norma afecta a 521 kilómetros de vías convencionales en las que se han sustituido 362 señales.

Por su parte, la Junta de Extremadura es titular de una red de 3.855 kilómetros. En esta red la norma aprobada afecta a 154 kilómetros de esa red, y en ellos se han cambiado 43 señales. Las diputaciones también cuentan con una extensa red de carreteras de 3.790 kilómetros, pero en este caso ninguna de estas vías se ha visto afectada por el cambio de normativa ya que ninguna de ellas tenía limitaciones de velocidad de 100 kilómetros por hora.

 

Red convencional del Estado

Dentro de la red de carreteras del Estado las vías que han visto modificados sus límites de velocidad son las carreteras nacional 110, 430, 432, 435, 502, 521, 630 y la antigua N-V. La N-432 has sido la que más afectada se ha visto, con una reducción de la velocidad en 115 kilómetros, seguida de la N-630 en la que el cambio ha afectado a 106 kilómetros.

 

La importancia de la velocidad en las vías convencionales

La velocidad de circulación es un factor concurrente en un elevado número de los accidentes que se producen en las carreteras convencionales con resultado de muerte o lesiones graves. Las salidas de vía representan un 36% de los fallecidos en carreteras convencionales y las colisiones frontales el 28%. La mayor parte de estos accidentes están relacionados con la pérdida de control debido a una velocidad excesiva.

La velocidad excesiva afecta considerablemente al campo de visión de los conductores; así, a una velocidad de 65 Kms/hora el campo de visión es de 70º; a 100 kms/hora se reduce al 42º y a 150 kms/hora la visión apenas es de 18º.

Otro de los aspectos sobre los que influye la velocidad es el tiempo de frenado. La diferencia entre circular, en condiciones normales, a 90 o a 100 Kms/hora es de 14 metros; una distancia que puede costarnos la vida.

Por último, el decreto que entra en vigor hoy, incluye también la equiparación en las limitaciones de velocidad entre los turismos y los vehículos de transportes de pasajeros, es decir, los autobuses, a 90 Kms/hora y la de los camiones de manera general a 80 Kms/hora en todas las carreteras convencionales. Esta modificación está basada en los estudios que demuestran que la homogenización de las velocidades de circulación reduce las posibilidades de accidentes, mientras que la circulación con diferencias importantes de velocidad en la misma vía provoca más accidentes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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