Son varios los hornachegos y hornachegas que están en primera línea del coronavirus en diversos centros hospitalarios de España.

Y hoy queremos hacernos eco del trabajo que realiza nuestra paisana Isabel Pérez Zambrano es una de las 700 médicos que está realizando su formación especializada en Extremadura.

Isabel Pérez Zambrano, tiene 29 años, se formó en la Universidad de Extremadura, soy Licenciada en Medicina, promoción XXXVI del 2008-2014.

Posteriormente comenzó en 2016 la formación en Medicina familiar y comunitaria en Plasencia, hasta la fecha, finalizando el próximo 28 de Mayo la residencia. Durante este periodo de tiempo, a pesar de que su especialidad es la medicina familiar, se ha centrado en una de las salidas de la misma que es la urgencia y emergencia, realizando el año pasado una estancia de 2 meses en el servicio de Urgencias Generales, específicamente en la unidad de críticos del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.

A parte de la licenciatura en medicina tiene 3 másteres y un experto universitario, dos máster puramente para la medicina de urgencias, uno de Ecografía en el paciente crítico y otro de Urgencias, emergencias y catástrofes que justamente he finalizado hace poco. Igualmente hs participado en la redacción de publicaciones centradas en el paciente politraumatizado, así como otras diversas comunicaciones orales en congresos de índole nacional y regional en temática variada de la especialidad que está haciendo.

Fuera del ámbito profesional puramente, Isabel es la vocal de médicos en formación MIR del Colegio Oficial de Médicos de Cáceres desde hace 4 años, participando en varios grupos de trabajo de la Organización Médica Colegial y siendo ponente en mesas a nivel nacional sobre formación especializada.

Actualmente desde mediados de Marzo pertenece al equipo de Urgencias del Hospital Virgen del Puerto, específicamente de las urgencias respiratorias que atienden a pacientes con sospecha de coronavirus tal y como habéis leído en la entrevista publicada.

Como Isabel  otros 150 se encuentran en su último año de residencia y desde que el coronavirus llegó a la región su rutina ha cambiado por completo. Ya no pasa consulta junto a su adjunto como estaba acostumbrada, sino que ahora forma parte de los profesionales que diariamente luchan en la primera línea para paliar las consecuencias sanitarias de esta pandemia. En concreto, trabaja en las Urgencias del Hospital Virgen del Puerto de Plasencia dedicadas a pacientes con problemas respiratorios.

 

Su historia la hemos visto publicada en el periódico regional HOY.

Isabel afirma que trás dos meses casi sin parar ha llegado a un conclusión. «Esta situación va a marcar mi vida como médico porque te hace madurar. Ha hecho que aprendamos a ejercer una medicina que no te habían enseñado antes; hace que pienses que no todo es lo que has estudiado, sino que se pueden dar situaciones que sobrepasen a la sociedad y al propio profesional», confiesa Isabel.

A ella también le ha tocado enfrentarse a situaciones complicadas en estos dos meses. «Tienes que hablar con la familia de todos los pacientes que ves y hay que explicarles una realidad que temen. Lo más difícil es comunicar a una persona que ya ha sufrido un fallecimiento cercano que a él puede que le pase lo mismo. Hay quien ha tenido que soportar la muerte de su pareja y a los pocos días ha llegado con una infección por coronavirus. Tras decirle que tiene una neumonía y le van a ingresar te pregunta si se va a morir igual que su ser querido. Eso es muy duro», lamenta esta médico, que lleva una década formándose.

Seis años de carrera y cuatro de especialización en centros de salud y hospitales. Sin embargo, hay cosas que no se aprenden en los libros. «Estudias miles de enfermedades, mil tratamientos, pero a enfrentarse a situaciones como esta no te enseñan en la carrera. Creo que hasta ahora no se había enseñado a nadie», afirma Pérez, que tiene 29 años, es de Hornachos y estudió en la Universidad de Extremadura.

«Esta situación va a marcar mi vida como médico porque te hace madurar»

Ella ha tenido que acostumbrarse en su trabajo a una situación totalmente desconocida. «De repente sales de una consulta de Atención Primaria, de tu rutina, y eso cuesta un poco, pero los protocolos y las ayudas de nuestros adjuntos, que no nos han dejado en ningún momento, nos ha facilitado mucho la labor», cuenta Isabel, cuyas funciones se basan en recibir a los pacientes con sospecha de coronavirus en la puerta de Urgencias y explorarlos hasta que ingresan en planta si es necesario.

«Desde un primer momento asumí la situación. Había que cumplir al máximo con la sociedad. He tenido miedo a contagiarme o sentir síntomas y que eso impidiera que al día siguiente fuera a trabajar. No he pensado en mí, solo en trabajar cada día y en los pacientes», confiesa.

Dice que solo lo pensaba cuando llegaba a casa. «En el hospital no te da tiempo a eso», comenta Isabel, que hace turnos de 12 horas. «Los protocolos van cambiando y se actualizan, así que cuando llegas el final de la jornada no acaba. Hay que ver si hay algo nuevo y no paras casi en ningún momento. No dejas de pensar en esto», reconoce.

Compañeros recuperados

Comenta que sí ha habido compañeros residentes que se han contagiado por coronavirus, pero ya están recuperados. «No han tenido que ingresar», detalla esta médico. Para ella la situación es todo un reto profesional y personal. «Aprendes muchísimo diariamente. Siempre he tenido muy claro que quería ser médico. Creo que no podría haber hecho una carrera mejor y esta situación me ha reforzado aún más esa idea», asegura Isabel, que también es vocal de médicos en formación en el Colegio de Cáceres.

Ella representa a los residentes y les ayuda en todo lo que necesiten sobre cualquier trámite o duda que tengan. Desde que se decretó el estado de alarma todos sus compañeros, al igual que ella, tuvieron que modificar sus rotaciones. «En este tiempo han dado lo máximo cada uno porque están muy concienciados en todas las especialidades.

Sus preguntas sobre cuestiones personales se las empezarán a hacer cuando se vaya relajando todo», apunta.

«Tienes que hablar con los familiares y explicar una realidad que temen; eso no se enseña en la carrera»

Por el momento lo que más dudas ha generado ha sido la prórroga de los MIR. En marzo, el Ministerio de Sanidad decidió alargar el contrato de formación. Esto significa que si todos los años se realizaban las evaluaciones en mayo en esta ocasión se alargará el periodo.

En el caso de los residentes de último año en Extremadura, a partir de finales de mayo les evaluarán como cualquier otro año y en un principio obtendrán el título de especialista.

«La intención de la Consejería de Sanidad es fidelizar a los MIR y ofrecernos contratos de larga duración para que nos quedemos en la región», comenta Pérez, que es una de las que está dispuesta a quedarse trabajando en esta comunidad.

El SES ya ha anunciado que ofrecerá 86 contratos de facultativo especialista de área, 99 de médico de familia en equipos de atención primaria, siete de médico de urgencia hospitalaria, cuatro de pediatra en atención primaria y uno de médico de urgencia también en atención primaria.

 

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