Las farmacias extremeñas se han mostrado partidarias de que se aplique a las mascarillas un IVA del 4 por ciento al ser un producto sanitario, una “vieja reivindicación” del sector que retoman con los actuales problemas de desabastecimiento y encarecimiento de las mismas.

El presidente del Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Extremadura, Cecilio Venegas, ha explicado que se trata de una reivindicación del sector de “hace mucho tiempo” después de que en el año 2012 se cambiara el IVA de determinados productos y, en concreto, en el caso de las mascarillas quedase fijado en un 21 por ciento.

“Esto es una vieja reivindicación del sector que ayudará por supuesto a que todos estos productos sanitarios sean más baratos”, ha señalado Venegas, quien considera que “lo ideal” sería que su dispensación se realizara exclusivamente en las farmacias por tratarse de un producto sanitario. En caso contrario, tendrá un IVA del 21 por ciento y se podrá comprar en otros lugares que no sean las oficinas de farmacia.

Una demanda, ha apuntillado, que ahora cobra más sentido ante el actual escenario, “toda vez que hay cosas que tienen un IVA adecuado”, entre ellos los preservativos, que cuentan con el tipo reducido.

PRÁCTICAMENTE NO HAY

Sobre el abastecimiento de mascarillas y sus precios en las farmacias, Cecilio Venegas ha reconocido que en las distribuidoras o cooperativas farmacéuticas “prácticamente no hay” pese a que “hay algunas empresas que se dedican a distribuir”.

Asimismo, ha señalado que están pendientes de que se desbloqueen partidas procedentes de terceros países que han quedado retenidas en la frontera.

Por otro lado, se ha quejado de los precios “desorbitados” de las mascarillasen origen en su “gran mayoría”, lo que lleva al farmacéutico a la “desagradable tesitura” de optar por no adquirirlas.

“El colegio recomendó no adquirirlas si no se podían dispensar a un precio asequible, a un precio razonable, a un precio parecido al de antes de la crisis”, ha comentado, para añadir que dicho coste depende de cada una de las mascarillas, puesto que no solamente hay un tipo sino varios.

También se da el caso, ha lamentado, de quien las adquiere y “después protesta fuera, protesta en las redes sociales” por su precio cuando en el momento en el que se las ha llevado “ha estado de acuerdo”, de manera que el farmacéutico, ha resumido, “se ve entre la espada y la pared entre todo este maremagnum”.

Según ha indicado, este “caos” no se podrá poner en orden hasta que las cooperativas farmacéuticas no dispongan de mascarillas, que ahora están recibiendo “muchas ofertas de muchos oportunistas” procedentes de otros sectores económicos.

RECOMENDACIONES

Con respecto al uso de mascarillas por parte de la población, ha recordado que misión es impedir el paso de gotas de flügge, es decir, “las gotas contaminantes hacia otras personas por parte de quien está contagiado”.

De este modo, ha dicho, en primer lugar debe usarla el portador, que es positivo, para no transmitirlo a otras personas, y esa persona debe llevar mascarilla “siempre”, incluido en su domicilio.

También debe usarlas el personal sanitario que “está muy expuesto”, entre ellos los propios farmacéuticos, que tratan con personas que son positivas, que pueden serlo o que están en contacto con quienes lo son.

En tercer lugar está indicado su uso predominantemente o de un modo preferente en aglomeraciones, ya sea de pasajeros o en sitios donde no se puede respetar la distancia de un metro, metro y medio o dos metros entre personas.

Más allá de estos casos y para caminar normalmente por la calle en los cortos trayectos que se pueden realizar desde casa para adquirir productos de alimentación o farmacéuticos o a algún otro de los sitios autorizados, “tampoco” cree que se deba ser “tan estrictos como para llevarlas las 24 horas del día puestas”.

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