Los doctores José Ramón López Mínguez y Juan Manuel Nogales Asensio, del servicio de cardiología del complejo hospitalario Universitario de Badajoz han participado en el estudio del Registro Ibérico de cierre de orejuelas del que ya han publicado tres artículos en revistas de alto impacto (Heart 2015 FI:& y primer cuartil/, Rev Esp de Cardiol 2018 /FI 5,16 y primer cuartil/y éste en Journal of Clinical Medicine 2020 /FI: 3,3/).

Este registro ha contado con la colaboración de otros 12 hospitales de España y Portugal de máximo prestigio:  Hospital Santa María de Lisboa; Centro Hospitalar de Vila Nova de Gaia de Oporto; Hospital Virgen de la Macarena de Sevilla; Hospital Santa Creu i San Pau de Barcelona; Centro Hospitalar e Universitario de Coimbra; Hospital Clínico de Valladolid; Hospital Puerta de Hierro de Madrid; Hospital Clínic de Barcelona; Hospital Universitario de Salamanca; Hospital La Paz de Madrid; Hospital La Princesa de Madrid y Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.

El cierre de orejuela es una técnica de intervencionismo cardiológico estructural que se realiza para cerrar el apéndice auricular izquierdo, que es el sitio donde se producen el 90% de los trombos en pacientes que están en Fibrilación Auricular, una arritmia muy frecuente, altamente embolígena y que exige generalmente tratamiento anticoagulante de por vida.

Se calcula que más de un 30% de los pacientes que deberían tomar anticoagulantes no los toma,  desafortunadamente, por alto riesgo de sangrado, y es en esos casos cuando se recurre a esta técnica, en la que existe un alto grado de experiencia y buenos resultados.

En estudios anteriores, los doctores del Universitario de Badajoz publicaron que el cierre de orejuela reduce los eventos de ictus embólico en aproximadamente un 73%-80% a los dos años de seguimiento, sobre lo previsto por scores en pacientes con alto riesgo de sangrado que no pueden tomar anticoagulantes. Del mismo, modo los eventos hemorrágicos graves se reducen un 38% al primer año, pero pasado éste las reducciones son superiores al 54%.

En este artículo, publicado tras realizar los análisis multivariados correspondientes, se llega a la conclusión de que la edad en mayores de 75 años y sobre todo la historia de hemorragia digestiva eran los principales factores contribuyentes a recidivas, especialmente en el primer año, ya que posteriormente se va reduciendo de forma importante este riesgo, por lo que en estos pacientes hay que cuidar la selección de tratamientos antiagregantes que se ponen tras colocar el dispositivo.

 

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