De nuevo, la hostelería, aun cumpliendo con rigor y profesionalidad todas las medidas sanitarias marcadas, paga el pato por la irresponsabilidad de unos pocos. Este es el análisis realizado por el Secretario General de la CREEX, Javier Peinado, ante el endurecimiento de las medidas del denominado Plan Navidad, que ha recortado en una hora el horario de apertura de establecimientos y ha vuelto a limitar a seis el máximo de personas por mesa.

Peinado se ha declarado “preocupado, como todos los ciudadanos” por la evolución de la situación, y disgustado “porque se vuelve a colocar al empresario en el centro del huracán, y parece que se sigue demonizando la actividad de los locales de ocio, como si fuesen responsables de la propagación de contagios, cuando la realidad que muestran los datos de Sanidad no es así”.

El Secretario General de la CREEX ha señalado que el empresariado “acata, por responsabilidad, lo que se ha marcado, aun sabiendo que la justificación no es que estos locales de ocio no sean seguros, al contrario, ya se ha puesto de manifiesto que son los que menos problemas están dando, sino que se les limita para así limitar la movilidad”.

Según ha afirmado, el problema no está en los locales, sino en comportamientos irresponsables en el ocio no controlado, “por lo que seguimos pidiendo a la gente que salga y haga la vida más normal posible, eso sí, con todas las medidas de seguridad y recomendaciones sanitarias, porque de que se mantenga la actividad depende la economía y el empleo”.

El dirigente de la organización más representativa del empresariado extremeño ha indicado que el propio Consejero de Sanidad, José María Vergeles, ha comentado que el ocio controlado está pagando la irresponsabilidad del ocio no controlado, “y es algo que le honra, aunque luego se vea obligado a hacer propuestas que cierran a la hostelería esa pequeña rendija que se había abierto con la ampliación a diez de los grupos y la extensión una hora más del límite de cierre”.

Escasas infracciones

Peinado ha destacado la empatía y comprensión que siempre ha encontrado tanto en el Consejero de Sanidad, como en el Presidente de la Junta y en todo el Consejo de Gobierno, a quienes la CREEX pudo trasladar su opinión antes de que se tomase la decisión, “pero en la decisión mandan las cifras, y lo que se considera mejor para la salud, y para nosotros es un bien superior y lo acatamos”.

Por ello, ha apuntado que los empresarios “seguiremos trabajando cuando nos dejen, seguiremos extremando las medidas sanitarias y cumpliendo lo marcado”, y para ratificarlo ha dado un dato contundente: de las casi mil inspecciones realizadas para determinar si se cumplen las medidas, solo han derivado 60 actas de infracción, “y casi ninguna por incumplimiento de medidas, sino por cuestiones como diferencias de matiz en cuanto a horarios y cuestiones similares”.

El Gobierno se ha inhibido

Respecto a demandas para mantener la actividad, el Secretario General de la CREEX ha insistido en que debe haber ayudas directas, “porque no se trata solo de la situación de la hostelería en sí, que ya es bastante grave en cuanto a economía y empleo, sino de todos los sectores y actividades conectados”.

De este modo, ha comentado: “si hay que tomar medidas, que se tomen, es lo que toca, pero que haya ayudas, porque los ERTE ya no son suficientes, se necesitan ayudas directas”.

Como ejemplos, citó lo que ya se está haciendo en Alemania, Francia o Italia.

“En cambio, aquí nuestro Gobierno no hace nada, no mueve ficha, y se nos anuncia para hoy una batería de medidas que se aprobarán en el Consejo de Ministros y, hasta donde sabemos, es más de lo mismo, nada de ayudas directas, dejándolo todo en manos de autonomías y ayuntamientos, que ya están realizando un gran esfuerzo en la medida de sus posibilidades, pero sus limitaciones no solventan el problema, tapan algún agujero si acaso, y aquí hablamos de sostenibilidad de sectores que aportan mucho empleo y mucha actividad económica”, ha concluido.

 

 

 

 

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