Ecologistas en Acción de Extremadura ha presentado propuestas al proyecto de Orden de ayudas a la apicultura que favorezcan la coexistencia de la actividad económica con la conservación de las colonias de abejaruco.

  • Medidas como la instalación de mallados o el suministro de agua son de probada eficacia y bajo coste de ejecución, por lo que deberían ser subvencionables para cualquier modalidad de explotación apícola.

Durante el pasado mes de febrero ha estado expuesto a información pública el proyecto de “Orden por la que se establecen y regulan en la Comunidad Autónoma de Extremadura las ayudas destinadas a mejorar las condiciones de producción y comercialización de los productos de la apicultura”, al que Ecologistas en Acción de Extremadura ha presentado varias sugerencias orientadas a hacer compatible esta actividad económica con la preservación de las colonias de abejarucos.

Es de sobra conocido que, en el ámbito de la apicultura, existe un conflicto abierto originado por la depredación que los abejarucos hacen de las abejas domésticas criadas en colmenas, especialmente en los años de sequía, debido a que el resto de insectos naturales escasean alarmantemente.

Si bien la situación del colectivo apicultor es difícil debido a los muchos problemas que amenazan esta actividad (bajos precios de la miel, la resistencia del ácaro Varroa, el descontrol en la floración debido al cambio climático, dura competencia en el mercado con algunas marcas comerciales que adulteran el producto), tampoco puede decirse que la del abejaruco (Merops apiaster) atraviese un buen momento, afectada también por el cambio climático y la crisis mundial de desaparición de insectos, las sequías y el uso de pesticidas y otros tóxicos químicos en el campo, que han llevado a que este ave, tras siglos conviviendo en equilibrio con las abejas y el resto de insectos, actualmente se encuentre catalogada como Especie Protegida.

Es por ello que Ecologistas en Acción de Extremadura haya solicitado a la Consejera de Agricultura que se contemplen en la redacción final de la Orden de ayudas una serie de medidas que permitan la conciliación de esta actividad ganadera con la presencia del abejaruco y destierren definitivamente otras más drásticas adoptadas hasta el momento, como las autorizaciones que permiten disparar a estas aves para abatirlas y que no ocasionan más que desequilibrios que vienen a sumarse a los provocados por la inestabilidad climática por la que se está atravesando.

Una de las propuestas presentadas es que se defina el Artículo 5, pues no deja claro si las actividades y mejoras subvencionables están sólo destinadas a las explotaciones que realizan la trashumancia. De ser así, se pide que lo sean también para las estantes o las que, estando declaradas trashumantes, no la realicen, dada su aportación al fomento y mantenimiento de la biodiversidad durante todo el año, en especial en el verano.

Esta generalización de las ayudas vendría en apoyo de otra propuesta presentada, en la que se pide que se contemplen medidas para conciliar las interacciones de los colmenares con el abejaruco. En este sentido, el Ministerio para la Transición Ecológica ya tiene definidas acciones eficaces dentro de su “Catálogo de medidas de protección de la agricultura y la ganadería: Interacciones con la fauna silvestre”, contrastadas y fácilmente aplicables en la región con ayuda de la administración autonómica.

En concreto, son de gran eficacia para la protección de colmenares frente a los abejarucos la instalación de redes y malla a modo de techado y el suministro de agua, a la vez que presentan la ventaja de tener un bajo coste de instalación (aproximadamente 1000 € por cada 80 colmenas) y de ser reutilizables en años sucesivos.

Ecologistas en Acción de Extremadura siempre ha mantenido que la coexistencia de la actividad apícola y la presencia de colonias de abejarucos es totalmente viable, como lo ha venido siendo durante siglos, adoptando sencillas medidas de protección muy diferentes a las que suponen el abatimiento de las aves. Pero para ello no sólo es necesario el apoyo de la administración regional a las explotaciones con ayudas económicas, sino que haga frente también a otras amenazas que sufre el sector de la apicultura, como es la proliferación del uso de pesticidas en las labores agrícolas y que, actualmente, es la mayor causa de mortandad de las abejas.

 

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