El pasado día 12 de marzo, el titular de la instalación radiactiva de Iberhipac S.A., ubicada en Saucedilla (Cáceres), comunicó al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) el extravío de una fuente radiactiva encapsulada de Kripton-85 durante el desmontaje de una de las líneas de producción.

  • Según noticia del CSN, la fuente radiactiva se desmontó en julio de 2018 y ha permanecido extraviada hasta el día 11 de este mes, cuando fue localizada en una chatarrería.

 

Ecologistas en Acción de Extremadura quiere expresar su preocupación por la pésima gestión que algunas industrias hacen del material radiactivo empleado en sus procesos industriales, como es el caso del incidente ocurrido en la fábrica que la empresa Iberhipac tiene en la localidad cacereña de Saucedilla.

Según el comunicado emitido por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), en el que se describe de una forma poco esclarecedora el incidente, la empresa Iberhipac procedió en julio de 2018 al desmontaje de una de sus líneas de producción equipada con una fuente radiactiva encapsulada de Kripton-85 que, al parecer, fue embalada correctamente y depositada en un almacén de la propia instalación.

No es hasta el 3 de febrero de 2020 que la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos S.A. (ENRESA), responsable de la gestión de este tipo de residuos en todo el Estado español, visitó las instalaciones de Iberhipac para caracterizar el elemento y hacerse a cargo de él, momento en el que se descubrió que el embalaje estaba vacío de la fuente radiactiva. Al parecer, los responsables de la vigilancia radiológica de la instalación no sospecharon que la fuente se encontrara extraviada y no en el interior del embalaje, ya que achacaron al hecho de ser una fuente de poca actividad y decaída el que las mediciones de radiación fueran muy bajas, por lo que nunca abrieron el embalaje para realizar comprobaciones.

Tras una búsqueda de la fuente radiactiva, esta fue localizada el pasado día 11 de marzo en una chatarrería, momento en el que se informó al CSN del incidente, que ha sido clasificado por este organismo como Anomalía (Nivel 1), sin que se especifique qué consecuencias tendrá para la empresa responsable.

Para Ecologistas en Acción de Extremadura, es preocupante la desidia existente en la gestión de este tipo de residuos, tanto por las empresas usuarias como por ENRESA pues, si bien en este caso Iberhipac es responsable de haber extraviado el material radiactivo y no haberlo advertido durante un año y medio, parece inaudito que este sea el plazo de tiempo que tarda en hacerse cargo del residuo la empresa encargada de ello.

A pesar de que el Kripton-85 es un gas noble de muy baja actividad, en este caso empleado para el control de los espesores del film de polietileno para embalaje producido por la empresa, no deja de ser preocupante que este elemento haya estado más de un año extraviado y fuera de su embalaje protector, muy probablemente manipulado de forma inadvertida por diferentes personas, tanto en el traslado como en la chatarrería en la que finalmente se localizó, y bajo el riesgo de haber podido ser fundido junto con otros metales y puesto nuevamente en circulación al ser incorporado a los productos resultantes.

Por todo ello, Ecologistas en Acción de Extremadura quiere hacer un llamamiento a la reflexión sobre el grave problema que supone la gestión de los residuos radiactivos, especialmente los procedentes de la industria nuclear, para los que aún el Estado español no ha acometido la urgente tarea de planificar una solución de almacenaje definitiva y segura para elementos muy peligrosos que tienen una larga vida media, como los 24.110 años del Plutonio-239 o los 704 millones de años del Uranio-235.

 

 

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