Debido a la situación “del estado de alarma”, y las limitaciones para este tipo de celebraciones este año los hornachegos “no podrán festejar el santo de los Agricultores y Ganaderos”, en la pradera aunque hay vecinos que no se “resignan”, a dejar pasar esta oportunidad y lo celebrarán “a su modo” en sus casas y patios, “aunque extremando las medidas de seguridad”.

San Isidro es el patrono de Madrid y se festeja en la inmensa mayoría del mundo rural, según la tradición se le invoca para pedir la lluvia y para defenderse de pedriscos y heladas. También cuando los hijos están en peligro o tienen problemas y cuando uno se siente impotente ante las calamidades.

La familia Gallego Malmagro no se resiste este año a no poder festejar esta celebración “en su casa”, y han instalado un altar en su hornor donde no falta “ningún detalle”.

Fotografa cedida por Joaquina Mari Gallego

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