La Guardia Civil celebrará en Badajoz el próximo mes de enero, después de las fiestas, una “cumbre” operativa para analizar las pistas que se tienen sobre la desaparición, el 5 de julio de 2016, de Manuela Chavero en la localidad de Monesterio, según han informado a LA RAZÓN fuentes de la investigación.

A esta reunión acudirán representantes de la Unidad Central Operativa (UCO) y de la Policía Judicial de Badajoz, que “en ningún momento han abandonado las pesquisas y que trabajan continuamente para dar con el paradero de Manuela”; y detener, si se trata de una desaparición forzada, como parece, al autor o autores de este hecho criminal.

La Benemérita trabaja con varias hipótesis que, de momento, no han dado resultados; se confía en que, en cualquier momento, se pueda dar con la pista para el esclarecimiento de lo acaecido. El día de su desaparición, Manuela, separada y madre de dos hijos, estaba sola en su casa, una vivienda unifamiliar. Los niños pasaban unos días con su padre en Sevilla. Manuela, en pijama, veía la televisión e intercambiaba mensajes con un hombre, al que ya se le tomó declaración y cuya participación en la desaparición parece descartada.

Alguien llamó a su puerta y debía ser conocido, ya que le franqueó la entrada. Manuela dejó todo en casa, incluso el teléfono y, a partir de ese momento, no se volvió a saber nada de ella. La televisión estaba encendida así como las luces de la vivienda. La puerta no había sido forzada, como se comprobó posteriormente.

Quienes investigan el caso están convencidos de que no se marchó por su propia voluntad. No huyó intencionadamente, se la llevaron. Su teléfono acredita que recibió un último mensaje a la 1.55 de la madrugada.

Además, tenía planes para el día siguiente ya que había quedado con una hermana para ir a cambiar unas prendas de ropa de niño.

La Guardia Civil, como ha demostrado en otros casos, no abandona nunca las investigaciones sobre personas desaparecidas; y lo mismo ocurre ahora.

De hecho, siguen las pesquisas para encontrar a otra mujer que desapareció de su casa también en una localidad de Badajoz: Francisca Cadenas, de Hornachos, que falta de su domicilio desde mayo de 2017.

En este caso, que, en principio, no está relacionado con el de Chavero, los hechos son también inquietantes. Francisca había acudido a  entregar a una niña que había estado cuidando a sus padres,  con los que mantenía una estrecha relación,  dándose el caso que el marido es guardia civil.

Francisca iba vestida sólo con una camiseta y unas mallas y no portaba documentación. Su casa, “a la que supuestamente iba a regresar”, está a muy poca distancia y fue en ese trayecto en el que se produjo la desaparición, en un callejón peatonal iluminado, que se encuentra a escasos cincuenta metros de su vivienda donde la vieron por última vez, se le pierde la pista a esta desaparición que ha conmovido a la localidad. De hecho su búsqueda comenzó a los pocos minutos de echarla en falta, por parte de familiares, vecinos, y policia local, a la que luego se sumó la Guardia Civil.

El caso será también estudiado en la “cumbre” que tendrá lugar en la Guardia Civil de Badajoz en este mes de enero.

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