La Diputación de Badajoz apoya la celebración de estas jornadas tan especiales para unos centros de lectura más vivos que nunca

 

  Las bibliotecas de la provincia de Badajoz asumieron el cierre de sus espacios físicos en positivo impulsando, desde el primer día de aislamiento, el préstamo digital a través del Catálogo Nubeteca. Muy pronto sus profesionales trasladaron las bibliotecas a sus salones atendiendo a los usuarios a través del teléfono, el correo electrónico y las redes sociales. Comenzaron a hacer recomendaciones para la campaña #YoMeQuedoEnCasaLeyendo y fueron poniendo en marcha iniciativas de animación y dinamización mediante diferentes canales de comunicación: club de lectura por WhatsApp, encuentros con autor por Instagram, creación de relatos encadenados en Facebook, audio-consejos de lectura o manualicuentos… Todo un catálogo de actividades de las bibliotecas en los tiempos del aislamiento. Han sido cinco semanas para imaginar y reinventar, y este trabajo ha hecho posible una eclosión de actividades y propuestas en los días grandes de las bibliotecas, la semana del 23 de abril. “La de este año, sin lugar a dudas, quedará en la memoria del imaginario colectivo bibliotecario para siempre”, enfatizan desde el Servicio Provincial de Bibliotecas de la Diputación.

No es momento ni lugar para enumerar todas las propuestas sino para resaltar la respuesta que están teniendo por parte de sus comunidades lectoras. Niños y niñas, solos o acompañados por sus padres, que escriben poemas, leen, cuentan cuentos o hacen dibujos para decorar, cuando se pueda, su biblioteca; mujeres y hombres que muestran su rincón de lectura más íntimo y sus lecturas en este tiempo de espera; lectores y lectoras que encadenan títulos de sus propias bibliotecas para crear historias o que buscan en ellas una portada para hacerse una foto de Body Book… “Y lo hacen a través de las redes sociales, enviando fotos o vídeos a sus bibliotecas, respondiendo a sus retos con una naturalidad y complicidad, con un cariño que sobrepasa las frías pantallas”, añaden.

Todo esto está siendo posible porque antes de que conociéramos las redes sociales digitales existía la red social de cada biblioteca, esa masa de ciudadanos por y para la que se trabaja y a la que se conoce muy bien. La red social de cada biblioteca es la que está retroalimentando en estos momentos sus redes sociales. Es cierto que ahora se tiene tiempo, pero también que el abanico de oferta desde todos los ámbitos es inabarcable y la elección de biblioteca es una entre miles.

Durante mucho tiempo los libros electrónicos, Internet o las redes sociales se han visto como una amenaza para las bibliotecas pero, en poco más de un mes, esta amenaza se ha convertido en su mayor fortaleza. Ahora parece obvio y necesario. Cuando todo esto pase, la Diputación de Badajoz seguirá apostando por los “Espacios Nubeteca” que fusionan el potencial del espacio físico y del espacio virtual. Este proyecto, a pesar de que su desarrollo aún es iniciático, ha resultado ser el apoyo necesario para muchas de las bibliotecas públicas municipales de la provincia en estos momentos. Celebremos esta semana del libro tan especial. Celebremos que las bibliotecas sigan estando tan vivas.

Su buena salud se demuestra en iniciativas como las de Cabeza del Buey, cuya biblioteca organizó un concurso de Body-Book como el arte de fundirse con la portada de un libro. Y la de Montijo y su convocatoria #enRéDate Conmigo con charlas y directos en redes sociales. O Valdelacalzada celebrando un “Feliz Día del Libro” publicando fotos de libros favoritos de todos los ciudadanos que deseen participar en el proyecto.

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