El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, se ha mostrado a favor de que este verano se celebre el Festival Internacional de Teatro Clásico aunque sea con reducción de aforo de público, y para ello ha mostrado su disposición a aportar fondos propios del consistorio para cubrir el déficit que esta medida provocaría en los ingresos por taquilla.

Cabe destacar que aún no se ha decididosi la presente edición del evento cultural más importante del verano extremeño se celebrará y en qué condiciones, dada la situación generada por el Covid-19 en todo el sector cultural.

En este sentido, el alcalde emeritense ya ha mostrado su intención de colaborar con fondos propios del ayuntamiento para que sus gestores finalmente se decanten por su celebración, en caso de que cuenten con autorización para ello, y que la rentabilidad no suponga un impedimento para que el evento, el principal reclamo de visitantes a la ciudad en verano, pueda desarrollarse.

“Prefiero que vengan 800, 1.000 o 1.200 espectadores a ninguno”, ha remarcado Osuna en una rueda de prensa telemática, al referirse a la reducción del aforo del Teatro Romano, que es de 3.000 butacas.

El primer edil emeritense ha señalado que ya ha trasladado tanto al presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, como al director del certamen, Jesús Cimarro, que haya festival, aunque sea con limitación de aforo. “Si hay que poner dinero para hacerlo sostenible económicamente, estoy dispuesto a hacerlo”, ha dicho.

No obstante, ha reconocido que el futuro del evento sigue en el aire, y que su celebración dependerá de cómo evolucione la pandemia en las próximas semanas y meses.

Cabe recordar que el Festival de Mérida se viene celebrando en las últimas ediciones entre finales de junio o principios de julio y finales de agosto, y que el propio director del evento, el empresario teatral Jesús Cimarro, avanzó días atrás que no sería hasta mediados de mayo cuando se tomaría una decisión sobre la edición de este verano.

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