La asociación Comunidad de Labradores y Ganaderos de Almendralejo realiza balance de campaña, estando la vendimia finalizada y la recolección de aceituna llegando a su fin. “El invierno será muy duro desde un punto de vista económico, con una caída de la renta de los agricultores no vivida en las últimas décadas, hecho que se trasladará al resto de sectores de nuestra comarca”, señalan en nota de prensa. En cuanto al balance de cosecha de uva, ha finalizado con una merma superior a lo esperado, en torno a un 30 por ciento menor que el año anterior, “siendo este inferior al de la media de la zona, pero de muy buena calidad, lo que presupone un año de vinos excelentes”. La principal causa de esta baja producción es el déficit de lluvias “que campaña tras campaña venimos sufriendo y los largos y excesivos golpes de calor padecidos durante los meses de junio, julio y agosto”, aclara la nota. Es por ello que las liquidaciones de uva a los agricultores “han de estar por encima de los precios publicados en las últimas semanas en la lonja de Extremadura y así garantizar una liquidación por encima de los costes de producción tal y como regula la Ley de la Cadena Alimentaria”, denuncia el colectivo.
La cosecha de aceituna, tanto la de verdeo ya finalizada, como la de almazara a punto de concluir, “la consideramos de catastrófica, habiendo caído la producción más de un 90 por ciento si lo comparamos con un año normal”. Se trata de “una situación jamás vivida por los mayores de la comarca de Tierra de Barros”. Añaden que el déficit hídrico acumulado, unido a unas temperaturas desfavorables durante el cuajado de fruto, así como durante todo el periodo estival, han condicionado “la peor cosecha de las últimas décadas”. Los precios tanto de la aceituna de verdeo como la de almazara, “no reflejan la escasez de los stocks en la primera así como el aumento del precio del aceite en la segunda”, afirman.
También lamentan el anuncio de “recorte de más del 20 por ciento en las ayudas de la PAC (el 10% de manera directa en el dinero que llega de Europa y que nuestro Gobierno no ha sabido defender y otro 10% por la pérdida del poder adquisitivo de estos últimos años), cuyo objetivo principal es garantizar las rentas de los agricultores en aras de ofrecer a la Sociedad alimentos seguros y respetuosos con el medio ambiente, augura para nuestra comarca un crudo y largo invierno no solo para nuestras familias, sino para la economía de la comarca de Barros en general”. A la crisis sanitaria se suma la pérdida importante de renta de los agricultores, que miramos perplejo como no cubrimos los costes de producción de nuestras cosechas, mientras el conjunto de las administraciones públicas miran para otro lado, olvidándose del motor de la economía Regional.
En cuanto a la crisis sanitaria, con la campaña de recolección a punto de terminar, comunicar que en el transcurso de la misma “no hemos tenido sobresaltos en lo relativo a contagios entre temporeros, a pesar de las desafortunadas declaraciones vertidas a los medios de comunicación, por el alcalde de Almendralejo, en la tercera semana de agosto, con la vendimia manual sin comenzar, poniendo en el punto de mira a un sector que ha luchado por cumplir, como no podía ser de otra manera, las medidas sanitarias y laborales, hecho este último constatable una vez finalizada la campaña de inspecciones en los centros de trabajo por parte de la Inspección de Trabajo, los cuales año tras año desarrollan en la Comarca de Barros una campaña de vigilancia minuciosa, a diferencia de la desarrollada en plena pandemia en nuestros hospitales, cuando han sido públicas y notorias las nefastas condiciones laborales en las que nuestros sanitarios han desarrollado su labor”, afirma la Comunidad de Labradores.

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