La Plataforma contra la contaminación de Almendralejo en 2012 inició un estudio sobre la calidad del agua prepotable que se capta en el río Guadiana para abastecer Almendralejo.
Desde entonces, la organización ha realizado un intenso y riguroso trabajo cuyo objetivo es demostrar científica y legalmente que el agua del río no cumple con los requisitos legales para abastecimiento humano. Han sido innumerables horas dedicadas a estudiar la normativa que regula el uso del agua, tema por otra parte muy complejo, y a estudiar la información que, en la mayoría de los casos, las administraciones ha proporcionado contra su voluntad.
Desde el inicio del proyecto, la Plataforma no ha encontrado más que el incumplimiento reiterado y metódico de las leyes que otorgan a los ciudadanos el derecho de acceso a la información.
También ha tenido que recurrir al Defensor del Pueblo y a la Comisión de Transparencia y Buen Gobierno; ambas instituciones han respaldado las solicitudes realizadas por la Plataforma a diferentes administraciones, obligándolas a dar la información solicitada.
Y lo más terrible es que durante años la CHG parece que no ha tomado ninguna medida para corregir el incumplimiento de la norma que prohíbe verter agua sin tratar. En momentos de caudal bajo, como puede ser el actual, no es fácil calcular que tanto por ciento del agua que se capta en el río es residual sin depurar. Y no es posible conocerlo, entre otros motivos, porque la CHG ha dejado de realizar análisis microbiológicos del agua captada alegando que hay una Directiva Europea que se lo permite. Pero no es sólo el agua residual lo que convierte este suministro en no apto.
Habiendo agotado todos los recursos legales internos de los que España dispone, la organización no ha tenido más remedio que acudir a la Unión Europea para denunciar el incumplimiento reiterado de España de la normativa europea que regula la calidad del agua prepotable destinada al consumo humano, así como la que regula la depuración de aguas residuales. En marzo de 2019 remitieron a la Comisión de Peticiones los documentos de prueba que se consideró pertinente y que a juicio de la Plataforma ponen en evidencia la inadecuada gestión del agua y la errónea aplicación de la Directiva Europea que la regula
El Parlamento Europeo ha iniciado una investigación sobre este tema, hecho que viene a dar la razón a la Plataforma, y a recompensar el trabajo que durante más de siete años ha realizado y que demuestra que existen evidencias científicas suficientes como para analizar con rigurosidad si es razonable seguir abasteciendo a la población de un río terriblemente contaminado.
Además, la organización recuerda que el embalse de Villalba, que se construyó, entre otros motivos, para abastecer Almendralejo, sigue sin utilizarse. La Plataforma espera que antes de que la Comisión Europea termine su investigación, la administración responsable inicie de forma inmediata y urgente los procedimientos oportunos para iniciar las obras de abastecimiento de agua para Almendralejo desde el embalse de Villalba o el de Alange.
rcb

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