El Pleno del Ayuntamiento aprobó ayer por unanimidad la bajada de un 10 por ciento del IBI rústico, que pasará del 0,95 al 0,85 por ciento. Una propuesta del equipo de gobierno que modifica la ordenanza fiscal número 1, reguladora del Impuesto sobre Bienes Inmuebles. Esto supondrá una bajada del recibo que actualmente abonan los agricultores. El 0,95 por ciento es el máximo permitido, y existen informes del OAR que aconsejan su reducción, según explicó el alcalde, José María Ramírez.

 

Entre otros puntos, también se dio luz verde a la derogación de varias ordenanzas al estar en desuso por no prestación del servicio. En concreto son: ordenanza fiscal nº 15 reguladora de las tasas por prestación del servicio de matadero; de la ordenanza fiscal nº31 reguladora de las tasas por residuos procedentes de la construcción y demolición; de la ordenanza fiscal nº31 reguladora de las tasas por residuos procedentes de la construcción y demolición; ordenanza no fiscal nº 33 reguladora de las tasas por la prestación del servicio de comedor escolar; y de la no fiscal nº 34 reguladora de las tasas por la prestación del servicio de teleasistencia domiciliaria.

En el caso del matadero o del comedor porque no se presta ese servicio. En la de recogida de residuos no es el Ayuntamiento quien presta ese servicio; y por último, la relacionada con el servicio de teleasistencia domiciliaria, aprobada en 2013, nunca se ha aplicado.

Comparte en tus redes sociales: