UPA y COAG reclaman una nueva ayuda para los viticultores, la incorporación de una medida de inversiones en explotaciones vitícolas en el Plan Estratégico de la PAC y se oponen al recorte de fondos para reconversión y reestructuración de viñedo.

 

Las organizaciones agrarias COAG y UPA han pedido al Ministerio de Agricultura la incorporación de una medida de inversiones en explotaciones vitícolas dentro de la Intervención Sectorial del Vino (ISV), que es la futura denominación del PASVE (Programa de Apoyo al sector vitivinícola) en el Plan Estratégico de la nueva PAC. El reto: hacerlas más resilientes, modernas, eficientes y sostenibles.

Los viñedos españoles deben modernizarse para estar preparados para los retos de futuro que afronta el sector. Retos como el cambio climático, la globalización de los mercados, o la adaptación a las estrategias del Pacto Verde europeo, como la estrategia ‘De la Granja a la Mesa’ o la de biodiversidad, requieren de una acción decidida en el caso del sector vitícola.

COAG y UPA han reclamado de forma conjunta al Ministerio de Agricultura que incluya una medida de inversiones en explotaciones vitivinícolas dentro de la llamada Intervención Sectorial del Vino (ISV). Unas inversiones que se articularían dentro del Plan Estratégico de la nueva PAC y que no sustituirían a las que ya existen dentro del segundo pilar de la PAC ni a las de, por ejemplo, el Plan Renove de maquinaria agrícola.

Los viticultores reclaman por lo tanto un nuevo plan de inversiones destinadas a una mejora tecnológica, de gestión y de innovación, tales como la viticultura de precisión, la teledetección, distintos tipos de sensores, estaciones meteorológicas, aplicaciones digitales y demás infraestructura necesaria para la gestión integrada de plagas y la fertilización inteligente.

También las mejoras en gestión del agua, la implantación de energías renovables, la instalación de mallas antigranizo o equipos antiheladas, la introducción de medidas de prevención de daños de fauna silvestres (p. ej. conejos) como vallados, ahuyentadores, repelentes, etc.

“Estas inversiones en explotaciones vitícolas, aparte de ser necesarias, deben ayudar al sector, y en especial a los viticultores, a mejorar la gestión de sus viñedos, y pueden ser una gran oportunidad para mejorar su viabilidad y competitividad”, han recalcado desde COAG y UPA.

Ambas organizaciones han demandado que no se recorte el presupuesto destinado para reconversión y reestructuración del viñedo y que en el ajuste del presupuesto de la ISV se mantenga un reparto proporcional entre todas las medidas, tomando como referencia las actuales asignaciones del PASVE.

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