El riego localizado en Extremadura representa el 57,03 por ciento de la superficie regada (162.389 ha), superando en 4 puntos a la media nacional, la que representa el 53,73 por ciento de la superficie regada, según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos en España (ESYRCE) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), que recoge anualmente la información sobre los sistemas de riego utilizados en parcelas agrícolas.

Este resultado no es consecuencia de un “milagro” sino de una política rigurosa y bien planificada, en colaboración con los agricultores y comunidades de regantes, que además establecen al regadío como una de las claves para fijar población al territorio por eso la importancia de que el regadío sea una política estratégica para abordar el Reto Demográfico.

Asimismo, el riego localizado es en la región, además, superior a la suma de la superficie por gravedad (80.074 ha), aspersión (25.315 ha) y automotriz (16.973 ha) y cada año crece de forma continuada, pasando de 116.548 ha en 2015, según ESYRCE, a 162.386 ha en 2020, lo que ha significado un incremento del 28 por ciento.

El aumento de la superficie de este riego es en detrimento de la superficie de riego por gravedad, que ha disminuido su superficie con relación al año 2010 un 19,97 por ciento, donde el consumo de agua es mucho mayor.

Su evolución que permite un ahorro de agua, refleja las políticas de mejora y eficiencia del uso del agua en regadío llevadas a cabo por la Junta de Extremadura en los últimos años.

La superficie de regadío de Extremadura representa el 7,43 por ciento de la superficie de regadío nacional, habiendo incrementado desde el 2010 en un 8,89 por ciento y con respecto al 2019 un 0,65 por ciento.

Según la citada encuesta, Extremadura contaba en el año 2020 con una superficie total de regadío de 284.715 hectáreas, una superficie geográfica de 4.163.543 hectáreas ha y una superficie de cultivo de 1.069.293 hectáreas.

Además, de las 284.715 ha de regadío, el 26,63% de ellas corresponden a superficie de cultivo, mientras que el 6,84% a superficie geográfica.

Desde la Consejería se hace “una valoración muy positiva de la situación y la evolución del regadío extremeño”, todo ello debido a la modernización que está acometiendo en las Comunidades de Regantes, a la implantación del riego localizado en las explotaciones, así como en muchos casos la implantación de nuevas tecnologías, que permiten controlar el regadío a través del teléfono móvil, o la implantación de energías renovables y actuaciones de eficiencia energética para disminuir la factura y el consumo eléctrico.

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