La consejera de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio, Begoña García Bernal, ha sostenido que el campo extremeño “gana” con la nueva Política Agraria Común (PAC), que a falta de unos “flecos técnicos” y de que Bruselas dé el visto bueno al Plan Estratégico Nacional, supondrá una mejoría en la renta para entre el 75% y el 80% de los 47.000 agricultores y ganaderos de la región.

Una PAC que será de aplicación a partir de 2023 y que será “más ambiciosa medioamientalmente”, porque se ocupa del clima, del medioambiente y del suelo, y en este marco “Extremadura gana, y nuestro campo gana”, ha remarcado la consejera extremeña.

Begoña García Bernal ha comparecido este jueves tras la Conferencia Sectorial de Agricultura, celebrada de forma telemática, en la que el Ministerio del ramo ha ultimado con las comunidades autónomas cuestiones pendientes del documento que España debe presentar a la Comisión Europea antes del 31 de diciembre, como los ecoesquemas.

Un plan que, a falta de que se presente por el ministerio y de que reciba el visto bueno de la Comisión Europea en el primer semestre de 2022, supone “un espaldarazo para el campo extremeño” tras una “negociaciones duras, difíciles”, que dan como resultado que “la renta de los profesionales del campo va a salir ganando”, ha afirmado.

ECOESQUEMAS

“A pesar de las voces discordantes, la nueva PAC será mejor para Extremadura”, ha añadido García Bernal sobre una nueva política agraria “adaptada al siglo XXI”, que incorporan los ecoesquemas, un nuevo modelo de ayudas que cuentan, ha reconocido, con un mayor nivel de exigencia, pero que “tras tantas reuniones y negociaciones” han conseguido “flexibilizarlas y adaptarlas” a los agricultores.

De esta forma, pueden voluntariamente acogerse a siete ecoesquemas. A modo de ejemplo, ha explicado que dentro de los pastos, un ganadero puede acogerse al ecoesquema del pastoreo extensivo si cumple con 120 días al año pastando. Si no tiene esa posibilidad, puede dejar un 7 % de la superficie de su explotación sin segar para que haya biodiversidad incluidos elementos del paisaje como charcas, o cancillas o paredes.

En el caso de los herbáceos, incluidos los regadíos, ha expuesto, se pueden acoger a la rotación de los cultivos. Esto es que con una explotación de más de 10 hectáreas, tiene que rotar los cultivos, y si tiene menos de 10 hectáreas hay que tener dos cultivos “porque se habla de diversificación”, o acogerse a la siembra directa o a la superficie no productiva con elementos del paisaje.

En el caso de cultivos permanentes, como el viñedo el olivar o frutales, puede acogerse a la superficie no productiva, pero también a dos que tienen que ver con el mantenimiento de las cubiertas vegetales de forma espontánea, o a los restos de poda, de modo que tritura estos restos y los esparce sobre el terreno.

De esta forma, ha explicado la consejera, con acogerse a uno de los siete ecoesquemas, el agricultor o el ganadero podrá cobrar todo el dinero por hectárea.

En este punto, ha agradecido al ministerio que haya sido “sensible” a las propuestas de Extremadura en este ámbito, así como en la regionalización, salvo en el caso de los pastos. La consejera extremeña ha señalado que finalmente no habrá una sola región de pastos para la comunidad, sino que habrá dos, un “contratiempo” a pesar del cual las ayudas económicas “no van a bajar”, aunque no se logra simplificar la gestión administrativa, como así hubiera ocurrido al pasar de dos a una región.

Sin embargo, ha celebrado que se mantenga el modelo de racionalización de La Vera por sus características socioeconómicas con un cultivo, el tabaco. “¡Quién nos lo iba a decir hace un año!”, ha exclamado la consejera, quien ha defendido que se ha “peleado y luchado”, y ahora está en el plan estratégico nacional, si bien será Bruselas quien tenga “la última palabra”.

También se produce la regionalización del regadío que fusiona las comarcas de Trujillo, Miajadas, Don Benito y Vegas Bajas, conservando el importe de la más alta, Don Benito. Con ello, Extremadura tendrá las dos regiones con los índices más altos del país, que son las de La Vera y Don Benito.

Por su parte, cultivos “clave y sociales” como el tomate y el arroz, tendrán incrementos del 54% en las ayudas asociadas y del 20% respectivamente.

Y se mantienen las ayudas asociadas a la ganadería, afectando de manera “positiva” a sectores como el vacuno de carne, y aumentando un 16% en el caprino y ovino.

Otro aspecto valorado por la consejera extremeña ha sido el del pago redistributivo, además con un “doble umbral”, lo que quiere decir que “a las primeras hectáreas se le da, pero también al resto, y así se puede llegar con incidencia mayor a las explotaciones profesionales”, algo que venían demandando las organizaciones agrarias y las cooperativas agroalimentarias, ha subrayado.

MÁS FONDOS PARA JÓVENES Y MUJERES

Además, se duplica el importe del pago complementario para jóvenes agricultores en las primeras 90 hectáreas, y si en el caso de una mujer joven, se establece un plus del 10%.

La consejera extremeña ha resaltado esa ayuda, porque además Extremadura es la región que más jóvenes aporta en porcentaje a la reserva nacional de pago único, al tiempo que se ha mostrado “totalmente de acuerdo con la discriminación positiva para las mujeres jóvenes”.

Por todo ello, ha remarcado que se trata de un acuerdo “beneficioso” para los trabajadores del campo extremeño. “La junta siempre ha tenido claro que lo crucial es impulsar los cultivos sociales, potenciar la figura de los pequeños agricultores y la incorporación de jóvenes y mujeres”, ha dicho García Bernal, quien ha subrayado que el campo extremeño es “cada vez más sostenible y moderno”, y por eso la nueva PAC le va a “favorecer”.

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